In Bruges, Dir. Martin McDonagh, 2008

Posted on enero 02, 2009 - 2 comentarios -

Si hay un género cinematográfico que se ha visto afectado gravemente por la posmodernidad, es el thriller, sobre todo el concerniente al submundo del hampa, el noir en cualquiera de sus vertientes. Gracias a gente como Quentin Tarantino ahora abundan las películas con referencias cinematográficas, tendientes a la parodia, locuaces y carentes de una verdadera dimensión dramática, cosa de la que el verdadero noir nunca adoleció. No es que el noir posmoderno sea malo, pero es que ha recorrido el camino fácil demasiadas veces, y por cada Layer Cake, hay puñados de clones de Guy Ritchie. Si almenos se atrevieran a copiar al Jarmusch de Ghost Dog... In Bruges podría haber recorrido el mismo sendero gastado. Sin embargo, a fuerza de mostrarnos la naturaleza de los personajes, de convertirlos en seres humanos un poco más cercanos a nosotros y no a caricaturas, consigue una proeza: ser un film noir posmoderno con un corazón de oro, no de lata.

La película comienza con las notas melancólicas de la partitura de Carter Burwell sobre las imágenes de la arquitectura de la ciudad belga de Brujas. Habiendo visto el trailer no puede uno sentirse más desorientado. ¿No era esto una comedia? Sí y no. Los instantes de humor son increíblemente buenos y le dan a Colin Farrell la oportunidad de componer un personaje tremendamente divertido, un niño pequeño malcriado y desobediente que, casualmente, es un asesino a sueldo. Ni un tipo duro, ni un rufián de mala muerte. Un tipo demasiado común y corriente. Pero, oh sorpresa, luego de reírnos con los duelos verbales y las actitudes de la pareja protagonista, se nos revela la terrible verdad detrás de los personajes. No es esta una historia de venganzas, sino una tragedia en toda regla, en donde jamás, óigase, jamás en todo el metraje, sabremos qué ruta cogerá la historia, porque en verdad cualquier cosa podría ocurrir.

Ahí, en el delicado balance entre comedia fina a la vez que desternillante, y en el dolor que esconden los personajes, es donde radica el secreto del éxito de In Bruges. Porque siempre sabe mantener el tipo, divirtiendo y conmoviendo, apelando a las referencias cinematográficas sin abandonarse a ellas. Y a propósito de referencias, en lugar de buscar las más obvias, es capaz de citar una película como Don't Look Now, de Nicholas Roeg, y además de reinterpretarla maravillosamente dentro de sus propias reglas, convirtiendo el placer cinéfilo no sólo en un "pilla el dato y siéntete inteligente", sino en un verdadero metatexto de caminos cruzados entre dos películas, autoconsciente de ello, como si fuera poco.

En definitiva, In Bruges se revela como una joya del cine negro, inteligente, divertida, hermosa, perfectamente realizada sin florituras superfluas tipo "mírenme aquí estoy", sino con un clasicismo que denota la confianza del director en el material con el que cuenta.

Rayos, si es que me la quiero ver otra vez ahora mismo...

There has been 2 Responses to 'In Bruges, Dir. Martin McDonagh, 2008' so far

  1. C. says:

    Excelente recomendación.
    Me la vi ayer en la noche.
    Geniales personajes.
    Geniales diálogos: sobretodo el discurso del tipo acerca de los enanos suicidas.
    La peli se cierra perfectamente sobre sí misma, aunque muchas veces da la impresión de que el final será un bodrio, como si se fuera a salir por los lados de la complejidad rebuscada.
    Además es muy graciosa.

    Insisto: excelente recomendación.

  2. Diegogue says:

    acertada reseña... Calamar, no veas mosterball, es aburridiiiiiisima