Cine japonés raro (¿no es eso redundante?)

Posted on abril 20, 2008 - 1 comentarios -

Strange Circus, Kimyô na sâkasu, Dir. Sion Sono, 2005

Una historia dentro de otra, Strange Circus comienza como una historia de una familia destrozada por el incesto, la pedofilia y el asesinato, para luego transformarse en la obra de una novelista con problemas mentales. Sólo que la obra estará más cerca de la realidad de lo que todos pensamos. Con un clima malsano y perverso, a la vez que un ritmo pausado, característico del cine japonés (aunque esté generalizando, es verdad) Strange Circus se erige como una película un poquitín enfermiza por los temas que toca. No es fácil presenciar las escenas de incesto y violación a la niña protagonista, y menos de la manera en que están retratadas, sin el menor asomo de efectismo, y en medio de una escenografía tan bella. Es por esto que se nos antoja chocante y revulsiva, porque algo tan fuerte no se nos restriega en las narices, sino que se nos presenta con cierta lejanía. Sin embargo, para que no piensen que es esta una obra maestra, tenemos que aclarar que a pesar de los temas supuestamente profundos que toca y de su carácter transgresor, la película no emociona demasiado, y en realidad puede provocar más de un bostezo. Desde luego que su dimensión estética es de resaltar, y que su audacia también la hace merecedora de admiración, pero al final Strange Circus es realmente una extravagancia que entronca directamente con el ero-guro, ese subgénero típicamente japonés que mezcla sin pudor el sexo con la monstruosidad (erotic-grotesque), y poco más. Te deja pensando, sí, y no deja de tener su lado fascinante y perturbador, pero en realidad no es una obra maestra, sólo que su diferencia del cine convencional la aleja de cualquier clasificación. De cualquier manera es bueno ver obras así, distintas, y no de la manera en que el cine "artístico" suele serlo.

Calamari Wrestler, Ika resuraa, Dir. Minoru Kawasaki, 2004

No es fácil encontrarse con películas tan anormales como esta. En otra época solían provenir de la serie B americana medio cochambrosa. Pero Calamari Wrestler es una película contemporánea y japonesa, lo que nos sitúa en las antípodas del drive in cinema de los cincuenta y sesenta. Una historia de luchadores profesionales, uno de los cuales es retado por un luchador calamar (sí, un calamar gigante que habla y usa botas de lucha libre). La trama es algo enrevesada, no porque sea complicada, sino porque pasan tantas cosas extrañas que uno casi deja de creer en la película. El calamar pelea contra un pulpo, y más tarde contra una langosta, y la revelación final, que los une a todos en un abrazo familiar, es de telenovela. Pero de telenovela trash. El humor es del todo deadpan, lo que hace que uno no sepa exactamente las intenciones del realizador, que desde luego no son normales. Pero la historia se resiente demasiado, para mi gusto, de un "todo vale". Uno ya no sabe qué esperar, y acaba por casi no sorprenderse con nada. Hay un sutil encanto en todo ello, no obstante. El hecho de tratar de hacer un melodrama ambientado en la lucha libre, y con monstruos casi salidos de los kaiju eiga (las películas de Godzilla), hace que se le esboce una sonrisa a uno en la cara. Planos como los del calamar caminando en el atardecer con una bolsa de sardinas en uno de sus tentáculos son entre entrañables y cómicos. Pero el guión no es tan fuerte y uno acaba por desconectarse de la trama.

Ah, el director repite con la bizarrada en Executive Koala.

Aunque las dos películas comentadas hoy son imperfectas, sería bueno darles un vistazo, porque componen una muestra de un cine que poco vemos hoy, con historias tan diferentes, que nos refrescan agradablemente independiente de los resultados finales. Algo se puede aprender de ellas, y, como con toda crítica, quién quita que a ustedes sí les guste y vean en ellas lo que yo no vi.

There has been 1 Responses to “Cine japonés raro (¿no es eso redundante?)”

  1. CA78

    creo que la pelicula japonesa mas rara (en un modo medio asqueroso) ..es VisitorQ...es mas o menos como la hitoria de mary poppins pero mas hacia el lado perverso