¡Actualización masiva!

Posted on junio 20, 2006 - 1 comentarios -

Llevo días ansiando ver una película que no sólo esté bien hecha sino que despierte algo en mí, sea bueno o malo, pero que me haga sentir que no perdí el tiempo con otra historia correcta pero inaportante. Por ello he dejado de ir a cine, porque se está volviendo una rutina de entrar y salir con las manos vacías. ¿Para qué ver una película más por hacer la tarea que por disfrutarla de verdad? Y me perdonarán si me pongo con herejías, pero por ello he dejado de ver Match Point, Hotel Rwanda y otras más que serán muy buenas pero no me atraen de primerazo. Seguro que tarde o temprano pasarán por mis ojos, pero será en otro momento. Lo último que he visto ha sido esto, y no sé si renovar mi fé en el cine.

The devils, 1971, Dir. Ken Russell

Un caos increíble, una película que muestra unos hechos moralmente repugnantes (no hay tripas, tranquilos) y que varias veces me tuvo a punto de detenerla por el mal rato que me hacía pasar, despertando un gran odio dentro de mí. Me encantó. Sí, provoca sentimientos desagradables en uno, pero una película no tiene que ser un pañito de agua tibia, y no tiene que hacerte sentir bien para que sea buena. Sí, Irreversible cae dentro de esta definición, pero esa sí que me molestó. The devils cuenta unos hechos supuestamente reales, y está basada en un libro de Aldous Huxley, sobre un pueblo que sufrió una caza de brujas implacable, hasta hacer caer a su más alta autoridad, para, simplemente, quitarle su autonomía. Es una parábola muy certera sobre los mecanismos del poder, grotesca y muy, muy retorcida, por los abismos morales que se atreve a mostrar. Afortunadamente Ken Russell, poco dado a la mesura, equilibra la balanza con el personaje de Oliver Reed, malo en un inicio, en últimas el más limpio de la infame galería de seres que habitan esta alucinante película, que no sólo es bella a los ojos (buen trabajo visual) sino que te hace reflexionar. Como digo, puede ser una experiencia desagradable, pero el final con su catarsis es de lo mejorcito. Alex Cox, tipo lúcido, la considera como uno de los grandes eventos cinematográficos de la historia. Y debo decir que tiendo a estar de acuerdo con él.


XMen 3, 2006, Dir. Brett Ratner

Cambio de dirección, con una película comercial, aunque The devils es un ejemplo de ese cine de los setenta que era comercial y no anestesiaba la inteligencia, cosa que suele ocurrir hoy. Xmen 3 es, supuestamente, el final de la saga del grupo de mutantes. Retoma la misma mezcla de discurso político no muy pesado y a la vez reparte mamporros mutantes. Bryan Singer dejó de la dirección para mudarse a Metrópolis y como resultado Brett Ratner toma las riendas de la segunda secuela, con un estilo casi calcado al de su predecesor. Sin embargo el guión flojea porque cuenta tantas historias que deja abandonados algunos importantes personajes. Por ejemplo, Cíclope muere sin hacer mucho (aunque nunca lo hizo en las anteriores películas), y ni siquiera lo hace en pantalla; Jean Grey se limita a poner cara de afligida aunque es la ficha más importante de la partida; y cantidad de mutantes aparecen por allí sólo para desplegar su poder y hacerle la vida fácil al dierctor. De resto la acción es interesante e incluso hay momentos intensos muy de agradecer. Es una buena película que da lo que promete y hasta un poco más. Eso sí, como dije, hay algunos detalles estúpidos, pero perdonables. Buen cine comercial que te da caramelos para la mente.

Regresiones de un hombre muerto,
(The jacket), 2005, Dir. John Maybury


Al igual que The descent, esta otra de esas películas de bajo perfil que resultan ser toda una grata sorpresa. En esta ocasión, una confundidora trama que da para miles de interpretaciones gracias a la ambigua intención de su director, reacio a hacer otra película con giros pero predecible (El efecto mariposa, por ejemplo), hace que lo que podía ser un thriller convencional se convierta en algo más. El qué, lo decide el espectador. A veces película de terror, otras veces thriller, otras historia de amor, y al final lo que uno quiera, The Jacket es un ejemplo de cine independiente que no acude a los dramones familiares sino al cine de género y sale bien parado en todos los campos. Adrien Brody regresa de la primera guerra de Irak y lo meten a un manicomio donde una terapia revolucionaria y agresiva jugará con su mente. Y con la nuestra. Además de Brody, que hace muy buen papel, Keira Knightley es una preciosidad y actúa muy bien. No digo más porque sería revelar mucho de la trama, pero la recomiendo porque no le da en bandeja las respuestas al espectador y lo obliga a pensar, y sobre todo, a decidir. Y por el lado de lo visual es impactante, con preciosas manipulaciones de la imagen y un diseño de sonido escalofriante e increíblemente bien trabajado, yendo más allá de lo simplemente efectista hasta crear atmósferas. Como dije, la película toca muchos temas y muchos géneros, pero no aparece como un salpicón sin sentido, sino que sabe hacer las transiciones de manera gradual y efectiva, y al final, queda una bella historia de la que cada uno puede sacar su propia versión.

Una vida iluminada,
(Everything is illuminated), 2004, Dir. Liev Schreiber


Como quería ver algo que me tocara una fibra, alquilé esta peli, de esas muchas que anuncian en cine y luego condenan a la sala de la casa, estrenada únicamente en video. Es de esas que desde el trailer me hace sentir algo, una curiosidad que por lo general acaba confirmándose en la sala de cine. Y sí, lo hizo, a pesar de que sus inicios son muy parecidos a los de el cine de Kusturica, con gitanos, trombones y frenesí, cosa que me saca de quicio. Aún así nunca llega a cruzar el límite y se mantiene como una comedia ligera y extraña ("quirky" sería la palabra en inglés) que más tarde se mueve hacia el drama con mucho corazón y acaba siendo un muy bella película sobre las cicatrices del pasado, la búsqueda de las raíces y los estragos de la guerra. La fotografía es realmente hermosa, con unos colores impactantes y con unos encuadres extraños, que le dan una atmósfera de película de Jim Jarmusch o Wes Anderson, aunque no diría que es una copia de sus estilos, sólo que es de esas películas en las que se dice más con el silencio que con las palabras. Si bien tiene fallas de ritmo sobre todo en su primera parte, es una película a tener en cuenta pues produce bonitas sensaciones. Amargados abstenerse, hace sentir bien aunque haya momentos de dolor. Y para el que le interese, cuenta la historia de un personaje que viaja a Ucrania en busca de una mujer que aparece en una foto de su abuelo, conociendo no sólo otra tierra, sino su propio pasado. Pero créanme, es más una historia de personajes que de trama. Si no se le tiene aprecio al detalle mejor ir a ver algo de acción. Aquí se aburre. De lo contrario puede salir satisfecho.

Funeral en Berlín, 1966, Dir. Guy Hamilton

Desde luego si las películas de espías lo tienen todo para ser enredadas, esta debe ser una de las que más. Cada personaje tiene su nombre real y su nombre en clave, y constantemente aparece más gente con doble personalidad, convirtiéndose en un lío inmenso. Uno no sabe cual es la motivación de cada uno, ni su verdadero papel, pues todos tiene una agenda oculta. Michael Caine interpreta al sagaz Harry Palmer en una intriga de la guerra fría, en la que tratan de que un desertor comunista se salve al pasar el muro de Berlín, pero todos quieren impedirlo o meter la mano en el asunto. Eso sí, el bueno de Harry salva el día sin despeinarse y apenas da un puñetazo en toda la película, de resto todo lo hace a punta de cerebro, muy diferente a lo que hace James Bond, menos limpio y más extravagante. La segunda parte de la saga de este personaje, espía contra su voluntad, es enredada y parsimoniosa, pero eso no significa que sea mala, sólo que es más cerebral que visceral. Hay que ponerle atención a la manera en que se mueven las fichas más que a las set pieces de acción, que de hecho no hay. Pero si uno disfruta esa clase de cine en el que el verbo afilado sustituye a las armas, no puede equivocarse mucho con esta. Y además la ambientación europea de los años sesenta es muy bonita y hay un cinismo perfeccionado durante toda la cinta. Entretenida pero calculadora.

Pecker, 2004, Dir. John Waters

El director de Pink Flamingos ha dejado de lado la locura de sus inicios y se ha domado, pero no ha dejado el mal gusto en el olvido. Sin embargo Pecker, aunque divertida, no logra entretener tanto como sus anteriores obras (recuerdo Cecil B. Demented con mucho agrado). La historia es muy sencilla: Pecker se hace famoso por sus fotos que retratan la vida cotidiana de la clase media, y esa fama le trae consecuencias que nunca buscó. Y ya. La mayor parte del film es ligera, sin apenas detalles que la hagan lo suficientemente entretenida como para que llegue a ser buena del todo. El final sí es puro Waters, con strippers gay frotando sus genitales en la cabeza de emocionados críticos de arte, un fotógrafo ciego bailando y tomando fotos a la vez, una vírgen María hablando milagrosamente en medio de la fiesta, lesbianas marimachas desnudándose, una niña esnifando verduras... bueno, puro Waters. Lamentablemente para ello hay que esperar mucho sin que pase nada en verdad interesante, con ocasionales apuntes divertidos, pero nada relevante. La crítica está presente, hablando del negocio del arte, el esnobismo de los artistas que retratan la realidad y todo eso, pero ojo, esto no es un film antropológico sino un film de John Waters. Y pareciera como si todo este hubiera sido construido sobre esa escena final, esa crítica, porque es cuando realmente el film gana fuerza. No es el mejor Waters, aunque no diría que Pink Flamingos lo fuera (demasiado cochina para mi gusto), pero al menos sirve para pasar un rato políticamente muy incorrecto. Y sale Christina Ricci a la que adoro, gordita, frentona o como salga. Si hicieran una peli que no fuera sino ella probándose ropa, iría a verla. Sobre todo si sale en ropa interior.

Como dije, aún no he encontrado una película, al menos no recientemente, que me haga emocionar de nuevo ante las imágenes de la pantalla. Sí, interesantes, buenas y alguna que otra muy buena, pero ninguna de esas que lo hacen a uno salir de su vida normal y lo llevan a otro planeta. Aunque he de reconocer que gran parte de ello es por el hecho de verlas en casa y no poder ver buen cine en las salas que no sean de una casa. Pero con esas penosas carteleras, que ni siquiera traen buenos estrenos comerciales, la cosa se pone cuesta arriba. Ya veremos cómo sigo. Por ahora la salvación viene de los libros.

There has been 1 Responses to “¡Actualización masiva!”

  1. diegogue says:

    Buenos días Dr Calamar, vaya, yo hace poco vi Los demonios de Ludum, que mis padres me habían reocmendado durante años, y me gustó sí, las actuaciones sobre todo, aunque me hace disentir de Alex Cox un cura exorcista que es demasiado Jipi (da más casting para Jesucristo Superestrella que para los demonios), con unas gafas de pasta gruesa y una camisa sin mangas. Todo lo demás de la película me parece genial, y Rusell es un director que a mi juicio, se pasea con descaro entre lo genial y la basura