Mostrando las entradas con la etiqueta Dario Argento. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Dario Argento. Mostrar todas las entradas

¡Vida después de la muerte!

Posted on junio 17, 2008 - 2 comentarios -

Sí, ya llevo más de un mes sin actualizar, pero en serio que ando ocupado. Pronto tendré vacaciones (más o menos) y tendrán una avalancha de comentarios nuevos: cosas de los ochenta, cine oriental, comedias románticas... ¿Quién sabe qué será lo próximo?

Por el momento, les notifico que si están en Medellín, pueden pasarse el 26 de junio a la celebración de la película 101 de nuestro cineclub, Cinema Zombie: Phenomena, de Dario Argento. Un clásico onírico y muy bonito, con las dosis de escabrosidad que necesita. Un cuento de hadas como deben ser, una lucha entre la inocencia y la maldad, sin hacerle el quite a lo tétrico. Con una Jennifer Connelly en la misma onda de Labyrinth, solo que el malo aquí es mucho más horroroso, y con Donald Pleasence, el mismísimo doctor Loomis de Halloween.

Tendremos además de la película, una muestra de portadas y cómics que han salido en el fanzine en estos cuatro años. Veinte fanzines, el número veinte precisamente el nuevo, con mucha diversión, y gratis. Y como Cinema Zombie premia su fidelidad, rifaremos entre los más avezados espectadores, películas para que se diviertan en casa, así como el espectacular 14 Cañonazos Zombie vol.1, un recopilatorio de edición única para sus fiestas en casa.

Ya saben: 26 de junio, Centro Colombo Americano, 8.30 pm, Sala 1, entrada gratis. Niñas de buen ver, aún más gratis que los demás. ¿Qué más quiere? ¿Qué espera? ¡Cinema Zombie Campeón 2008!

"Rifas, regalos, demostración de mentalismo y telequinesis en vivo, karaoke con la mujer barbuda y quién sabe qué más..."

Pues eso...

Quatermass, Argento y Bava

Posted on noviembre 04, 2006 - 1 comentarios -

Quatermass and The Pit (aka Five Million Years to Earth), 1967, Dir. Roy Ward Baker

La factoría Hammer ganó su lugar en el panteón cinematográfico por la puesta al día de los monstruos clásicos de la Universal: Frankenstein, la momia, el hombre lobo y claro, Drácula. Puesta al día con no pocas dosis de sangre y erotismo que revolucionó la época. Sin embargo lo que no muchos saben es que su producción era tan amplia que abarcaba hasta comedias. Otro de los géneros que produjo fue la ciencia ficción, y con tanto esmero que algunas de esas películas son seminales obras que han influenciado a multitud de cinéfilos, entre ellos Dan O'Bannon, el guionista de Lifeforce, ya reseñada en estas páginas, o Chris Carter, el creador de Los Expedientes X.

La saga del Dr. Quatermass, basada en el serial televisivo del mismo personaje, es un ejemplo de ello. Mezclando ciencia ficción con horror, las tres películas son excelentes muestras de lo que puede llegar a hacer la serie B. No solo entretener sino también plantear ideas inteligentes.

Para esta segunda secuela, el Dr. Quatermass se encuentra con una cápsula extraterrestre bajo el suelo de Londres, en las excavaciones del metro. Y la teoría que postula, luego de varios hallazgos inquietantes, es que los seres humanos descendemos de unos insectos alienígenas, y que nuestra iconografía religiosa y sus demonios cornudos, proviene... de hormigas con antenas. Sé que puede sonar ridículo sobre el papel, pero créanme que en el film todo resulta impecable.

Esta es, como dije, una muestra de lo que puede hacer la serie B. Por un lado la película está conformada por un equipo tanto técnico como artístico de primera línea. Todas y cada una de las partes cumple con su tarea impecablemnte, como una maquinaria perfectamente aceitada. La dirección es compacta, sin florituras visuales pero sin aridez esquemática; el guión va al grano desde el principio y nunca decae; las actuaciones son tomadas en serio a pesar de que un actor snob podría considerar el género como algo menor; y los valores de producción son sencillamente espectaculares. Conociendo los bajos presupuesto que manejaba la Hammer es sorprendente lo que se llega a mostrar, como la destrucción de algunos edificios en un clímax destructor muy efectivo, y que recuerda a la posterior y ya mencionada Lifeforce. Y si de paso la película nos entretiene y nos regala ideas interesantes, pues no hay más remedio que afirmar que nos encontramos ante una pequeña obra maestra, muy refrescante, a pesar de contar con casi cuarenta años de haber sido realizada, sin despliegue de medios inútiles.

Un clásico y con todo merecimiento.

Nonhosonno, 2001, Dir. Dario Argento

Voy a hacerme una pregunta que puede levantar algunas ampollas y que a mí mismo me causa escozores. Si Dario Argento no hubiera dirigido Profondo Rosso, Suspiria, Inferno, Phenomena y Tenebrae... ¿Sería considerado el maestro por quien lo tenemos hoy? No son pocos los logros, pero vista en conjunto su carrera hay mucho qué pensar. Sus primeros giallos son correctas y hasta emocionantes piezas policiales, aunque nada realmente magistral. Sí, el solito casi sentó las bases del giallo. Pero también ha tenido unos brutales resbalones después de su cima en los ochenta. No hace falta sino recordar El Fantasma de la Opera. Aunque después también ha dirigido poderosas películas como El Síndrome de Stendhal, la verdad es que nunca ha recuperado el mismo pulso de antaño. O tal vez no le ha interesado.

NonHoSonno ha sido considerada por algunos como el regreso a la plena forma de Argento. Pero desde mi punto de vista la película, no carente de virtudes, no llega a esas cumbres otrora alcanzadas. El estilo del director está allí: manierismo visual (tampoco hay tanto), personajes que saben que tienen una parte de la verdad oculta entre la memoria sin poder alcanzarla, un turbio asunto familiar, piezas sueltas que sólo al final encajan... Pero estas características no están unidas de manera tan resplandeciente como pudieramos esperar. La cinta se hace predecible en su impredictibilidad, sabemos que casi cualquier cosa puede pasar y una explicación al final corregirá todo el entuerto. Esto no es malo en sí, pues el giallo siempre ha sido un subgénero muy tramposo, pero en este caso Argento no logra levantar el vuelo por encima de lo meramente correcto. La factura tiende a hacerse en ocasiones hasta televisiva, aunque no faltan, como dije, los planos bellos e inusuales (el asesinato del cisne). A todo esto hay que añadirle un pésimo trabajo de doblaje al inglés que hace que las de por sí mediocres actuaciones se conviertan en un suplicio. Max Von Sydow está enormemente desaprovechado. El hombre aparece elegante donde salga, pero aquí no tiene mucho que hacer, no hay rango de expresividad. Pero si nos vamos al resto del elenco la cosa empeora, quizá porque desde el guión y la dirección no se han construido personajes coherentes. ¿A qué viene meter ese romance entre Gloria y Giacomo salido casi de la nada? ¿Y el marido de Gloria dónde queda? ¿Como "red herring", sólo para confundirnos y hacernos creer que puede ser el asesino? Y Gloria, que se comporta contradictoriamente al final, haciendo malacara en momentos que para nada lo exige la historia. Podría pensarse que todo esto es para que tengamos pistas falsas, que al final podrían haberse reacomodado en el discurso final indicando la culpabilidad de cualquiera de los personajes, pero en todo caso se siente que falta profundidad.

Por otro lado hay detalles interesantes. El reencuentro de Argento con el grupo Goblin nos regala una banda sonora impactante, que se une a los anteriores trabajos en conjunto para conformar una tetralogía musical de primera. Los efectos especiales de Sergio Stivaletti son escalofriantemente realistas. Hay un par de asesinatos muy crueles en los que uno juraría que mataron de verdad al actor. Y cierto retorno a esos laberintos de la razón que sufren los personajes del cine de Argento, que nos hacen poner atención a cualquier detalle por pequeño que sea, pues en él puede estar la clave para resolver el misterio.

NonHoSonno, a pesar de todo, no es una mala película. Hay suficientes detalles como para pasar una tarde entretenida, pero no está para nada a la altura de las mejores obras de su director. Supongo que habrá que seguir esperando. ¿Nos devolverá Mater Lachrymarum a ese surreal mundo que tanto nos gustó alguna vez? Ya lo veremos. Yo al menos sí aguardo con esperanzas.

Baron Blood (Gli Orrori del Castello di Norimberga), 1972, Dir. Mario Bava

Ya hemos comentado un par de películas del maestro Mario Bava en este sitio. Obras maestras, o al menos muy dignas de verse. Esta es la excepción. A pesar de tener un manejo visual de primera categoría, y una atmósfera sobrecogedora por momentos, en últimas podría decirse es simplemente una peli de Ed Wood con excelente fotografía. Tal vez sea una afirmación muy atrevida, pero es que el guión no da para nada. La historia cuenta cómo un descendiente del Barón Kleister regresa al castillo de su antecesor, un sádico al estilo Vlad Tepes, que va a ser subastado. Y por una idiotez el barón vuelve a la vida con las consecuencias previsibles: muerte y destrucción. ¿Por qué hablo de idiotez? El protagonista encuentra el hechizo para revivir al barón y en un arranque de estulticia, le dice a la deliciosa Elke Sommer que vayan a medianoche al castillo a invocarlo. Lo gracioso es que el encantamiento tiene, convenientemente, la contra para revertir el efecto. Pero el papelajo es arrastrado por una corriente de viento hacia la chimenea, dejando a los pobres protagonistas a merced de que Sommer recuerde cómo deshacerse de él por unos cuentos de hadas que le contaban de niña. Todo resulta muy conveniente. Y cuando un científico les diga que el amable vejete que compró el castillo podría ser la reencarnación del barón, el protagonista se alegrará, porque a fin de cuentas si prueba que existe la reencarnación sería el descubrimiento del siglo. Todo con unas reacciones simplistas que destruyen cualquier trazo de credibilidad.

Hay un par de secuencias muy bonitas, como la persecución a Sommer por las callejuelas del pueblo, con unos chorros de luz artificiales e injustificados que harán las delicias de los aficionados. O la parte en que la bruja revive a su colega medieval para que les enseñe a destruir al barón, contada con un clima de irrealidad. Pero son momentos aislados. Ah, y no falta la niña siniestra, que no puede faltar en el cine de terror italiano.

No hay mucho más para comentar. Técnicamente es excelente, pero la historia es pésima. Se recomienda apegarse a los clásicos, como Kill Baby Kill o Black Sabbath.