Vampire Circus, Dir. Robert Young, 1971

Posted on julio 09, 2007 - 2 comentarios -

A diferencia de la anterior película reseñada, en Vampire Circus la Hammer muestra su decadencia con un producto que, aunque algunos califican de obra maestra, yo encuentro insustancial. ¿Por qué?

En los setenta la Hammer ya entraba en su declive. Es cierto que algunas pelis de esta época seguían manteniendo un nivel de calidad más que aceptable, pero también es cierto que ya habían signos de decadencia. Ante la falta de público, los productores decidieron amplificar el contenido sanguinolento y sexual de las cintas. Si bien en algunas películas se hizo adecuadamente, en Vampire Circus obtenemos sangre muy gratuita con el ánimo de chocar (algunas desmembraciones, decapitaciones y desfiguraciones, que aunque no escandalizan hoy a nadie, sí están claramente dirigidas a hacerse notar más de la cuenta) y un componente sexual también fácil (algunos desnudos, pero sobre todo una lascivia a la hora de morder a las víctimas que está un poco de más). Sexo y violencia, pareciera ser el nuevo lema. Bueno, tal vez siempre lo fue, pero ahora sí es descarado y falto de la elegancia propia de las anteriores producciones. Si se hubiera acompañado de un buen guión, no le pondría yo muchas objeciones, pero si en The Devil Rides Out hablábamos de un guión modélico, aquí tenemos una historia muy predecible, sin suspenso y sin construcción dramática.

Es bastante novedoso el presentar una troupe de vampiros oculta bajo la apariencia de un circo ambulante, en lugar de otro noble vampiro que azota a la comunidad. Pero el escenario novedoso es rápidamente destruido por una linealidad absoluta. No hay ambigüedad, no hay sorpresas, sólo una sucesión de hechos. Cuando hacia el final el médico que regresa de la ciudad con la solución a la misteriosa plaga que azota al pueblo, nos revela que los artistas del circo son en realidad vampiros... ¿En serio? Quién lo iba a decir. Me pillaron por sorpresa. Será que no leí el título. No hay revelación sino mera exposición. Además, el conde muerto al inicio ya parece más una estrella de rock de la época que un clásico vampiro. Aunque hay que reconocer que algunos monstruos sí logran aparecer sorprendentes y hasta fascinantes, como los gemelos saltimbanquis y la mujer tigre, el guión arruina toda posibilidad de exploración de ellos y se limita a mostrarlos como una simple exhibición circense.

Una dirección correcta aunque nada sobresaliente, y un guión flojo, hacen de Vampire Circus una mera curiosidad, diferente al resto del catálogo vampírico de la Hammer, pero cuyo interés no va más allá de lo histórico.

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  1. berlin says:

    efectivamente, dr calamar, estamos ante un producto que no supera la media y esta años luz de als buenas pelis de la Hammer, eran tiempos dificles ya lo sabes y lo que vendría después no seria mejor. de este topo de corte prefiero capitan kronos, vampire hunter, que si bien no es la maravilla, si me parece mas interesante visual y argumentalmnete.

  2. diegogue says:

    totalmente de acuerdo, mi estimado Calamar